21 de enero de 2011

Vista al río















¿La casa de la Selva o la casa del Río? Un poco de las dos cosas. Primero lo primero... la estructura. Luego vinieron las paredes, para que se luciera la guayubira. Pero eso para el próximo post.














Como si nada, esto es lo que será la puerta al gran deck, con vista al río Iguazú, que divide el suelo argentino del brasileño. Será más grande el deck que la casa, pero en esta tierra la vida pasa al aire libre. Y esa agua que corre frente a nuestros ojos es la misma que le dio vida a los saltos de Cataratas: Garganta del Diablo, Bosetti, Dos Hermanas, San Martín y quién sabe cuáles otros de los 200 saltos. Entonces nos trae los sonidos, los colores, las historias de pueblos y de pájaros que nos transportan a una cuenca que nace más allá de nuestras tierras. María Laura, ¡qué hermosa casa en la que vas a vivir!

2 comentarios:

Lau dijo...

De hecho, las cataratas estaban ubicadas donde hoy la casa, hace millones de años. Los saltos fueron retrocediendo del actual hito tres fronteras hasta el sitio donde se emplazan hoy en dia que no seria el definitvo, ya que el movimiento continúa.
O sea, nuestro hogar se cimienta sobre la fuerza majestuosa de las aguas grandes, Micaela!

El Bocha dijo...

Ese préstamo que nos hizo Dios es precioso! Un balcón hacia el majestuoso Rio Iguazú, enmarcado por la selva atlántica con una gran variedad de árboles nativos, orquideas, helechos, isipó (lianas)etc, visitado por una increible cantidad de pájaros y hasta vimos una yacutinga (gallina de monte) que además dejó sus rastos en los pindó (palmeras) que germinaron gracias a que sus frutos pasaron por su tracto digestivo.