If you take I-25 South, and stick to it, you will eventually end up in Albuquerque. That means that you've traveled some 400 miles south of Denver, entered New Mexico, went past Santa Fe (and even missed Taos...), and you won't even notice. America, from the Highway, looks all the same. The only thing that changes are the licence plate colors, and the population density.
Adobe houses? We probably saw one or two. They are hidden from the fast-track tourists, who travel at 110 miles an hour (oops! really? I truly apologize, Officer, I thought I was going just 5 miles over the speed limit!)
So the way back to Denver will be the slow way. We'll take the High Road, from Santa Fe to Taos, we'll venture into the Sand Dunes, and we'll do a quick stop at the wild hot springs on the way. In all these years, that I have tried to come visit NM at least once a year, this is the first time I take I-25 all the way down. And I strongly advise you against it.
But the goal was to get here quick. We've completed Phase I of this trip, and tomorrow will be tomorow.
29 de junio de 2008
Identity and the World
While I search for the identity of this site, here's "El Mundo" de Eduardo Galeano:
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
--El mundo es eso --reveló--. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
--El mundo es eso --reveló--. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
