Según nos dice nuestro amigo Lucas, experto en estas tierras, la "capuera" es la vegetación que se encarga de proteger el suelo de la erosión natural. Como cuando se hace un claro en la selva, con la caída de árboles: primero nacen plantas cicatrizantes o colonizadoras, en el proceso de recuperación de la selva, y dan paso luego a la capuera. O lo que yo llamo el bajo monte, el bajo selva, o la selva incipiente, selva bebé, que toma y se apodera de los terrenos abiertos, y poco a poco teje su trama selvática de pastos yacaré, lianas y todas esas cosas incipientes que luego se vuelven lapachos, palos rosa, guayubira, loro blanco, guatambú, viraró, cedro, caroba, cancharana, peteribí, ibirá pitá, y uff... todas esas especies verdes, frondosas e imponentes. Término que no deberá confundirse con la
capoeira, danza brasileña ajena a nosotros,
please. Obrigada.
Entonces, Toco, el jardinero fiel, parece haber encontrado su segunda vocación al internarse en la capuera zarandeando machete y abriendo paso a ¡ahhhhhhh! ese mundo de aire fresco, ininterrumpiedo la vista hacia un horizonte verde, sí, pero abierto, extenso, brillante.
Decía mi mamá que los pueblos de esta tierra no conocían el horizonte, acechados siempre por los misterios (¿amenazas?) que les deparaba la selva de malla estrecha.
Hasta que llegó Toco, y entró en acción...
1 comentario:
Capuera se refiere al guaraní "caápuará" que deriva de "caá": monte o planta, "puá": crecer y "ra": fruto. O sea...donde el monté crecerá
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